literatura, octubre 30, 2011

AFORISMOS REVERSIBLES

En algunas entradas he citado aforismos e incluso creo recordar que me he detenido en su peculiar construcción.
Una definición clásica del aforismo es «definición, dicha, sentencia concisa» y los diccionarios suelen definirlos como máxima condensada o breve sentencia filosófica.
El escritor y semiólogo Umberto Eco pronunció, en 2000, una conferencia sobre el tema en la Universidad de Bolonia, donde él sentaba cátedra. En aquella conferencia, Eco decía que lo único que diferencia a una máxima de un aforismo es su brevedad. Pero hay quienes disienten, entre los que, humildemente, me cuento. Una máxima siempre contiene un concepto o recomendación moral, mientras que, por el contrario, el aforismo tiene un carácter subversor, paradójico, y ningún propósito moralizador.
Lo que más me interesó de la charla de Eco fue recordar la curiosa propuesta de Pitigrilli de que muchos aforismos, no todos, podían «volverse del revés» sin por ello perder fuerza alguna.
En realidad, la idea ya está en el refranero, donde muchos refranes se contradicen unos a otros, como, por ejemplo, «al que madruga, Dios le ayuda» y «no por mucho madrugar amanece más temprano.»
Entre los ejemplos citados por Eco están los siguientes de Pitigrilli:

Prometemos según nuestros temores y nos mantenemos según nuestras esperanzas
Prometemos según nuestras esperanzas y nos mantenemos según nuestros temores

La Historia no es más que una aventura de la libertad
La libertad no es más que una aventura de la Historia

La felicidad está en las cosas y no en nuestro gusto
La felicidad está en nuestro gusto y no en las cosas

Los que siguen son del vienés Karl Kraus, gran fustigador de la conciencia de su tiempo.

Nada es más insondable que la superficialidad de la mujer
Nada es más superficial que la insondabilidad de la mujer

El superhombre es un ideal prematuro que presupone al hombre
El hombre es un ideal prematuro que presupone al superhombre

Hay mujeres que no son bellas, pero tienen pinta de serlo
Hay mujeres que son bellas, pero tienen pinta de no serlo

Sin embargo, los brillantes aforismos de Stanislaw J. Lec, algunos realmente geniales, no parecen admitir esa posibilidad de darles la vuelta.

He poseído a la ciencia, pero no la he dejado encinta
Las hogueras no iluminan las tinieblas
Estaban tan juntos que ya no había lugar para los sentimientos
Nunca des un puntapié a un hombre caído. Recuerda que puede levantarse
Tenía la conciencia limpia. Sin usar

El único reversible que encontró Eco fue:

Reflexiona antes de pensar
Piensa antes de reflexionar

Eco se centra entonces en los aforismos de Oscar Wilde.

La vida es algo demasiado importante como para hablar de ella en serio
La vida es algo demasiado poco importante como para hablar de ella en broma

Vivir es lo más asombroso de este mundo. La mayor parte de la gente existe y nada más.
Existir es lo más asombroso de este mundo. La mayor parte de la gente vive y nada más.

La moderación es algo fatal. Nada tiene más éxito que el exceso.
El exceso es algo fatal. Nada tiene más éxito que la moderación.

Cuanto más estudiamos el Arte, menos nos preocupa la Naturaleza.
Cuanto más estudiamos la Naturaleza, menos nos preocupa el Arte.

La conversación debería tocar todos los puntos y no concentrarse en ninguno.
La conversación no debería tocar ningún punto y concentrarse en el todo.

Me encanta hablar sobre nada. Es de lo único que lo sé todo.
Me encanta hablar sobre todo. Es de lo único que no sé nada.

Y muchos más. Sugiero practicar este ejercicio, como una buena gimnasia del lenguaje.
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5 comentarios

  1. Eduardo 22:08, noviembre 01, 2011

    Aforismos: máximas mínimas

    «Andrés Ortiz-Osés»

  2. Antonio Gude 18:42, octubre 31, 2011

    La mayoría de los aforismos que citas, Jairo, son agudos e interesantes, pero hay alguno que otro odioso, como la declaración de Poe, que yo traté de refutar en un texto de hace tiempo.
    Me gusta el de Mednis y el primero de Tarrasch.

    • Dietmar Reinhard 16:13, enero 10, 2017

      es posible que Poe y Steinitz se hayan conocido y tuvieran ciertas diferencias y por eso el comentario. seria interesante busca la fecha en la que dijo eso para tener un poco mas de contexto.

  3. Anonymous 17:48, octubre 31, 2011

    AFORISMOS SOBRE EL AJEDREZ
    Dicen que mis partidas deberían ser más interesantes. Yo podría ser más interesante y también perder.
    (T. Petrosian, ex-Campeón Mundial).
    «En el ajedrez, como en la vida, la mejor jugada es siempre la que se realiza». Tarrasch.
    La amenaza de la derrota es más terrible que la derrota misma.
    (A. Karpov.).
    «El ajedrez es mi Vida, pero mi Vida no es solo el Ajedrez». Anatoly Karpov
    «La mente humana es limitada, pero la estupidez humana es ilimitada». Wilhelm Steinitz
    «El ajedrez es demasiado para ser un juego y demasiado poco para ser una ciencia». Wilhelm Steinitz
    Leibniz (1646-1716), filósofo y matemático alemán
    Demasiado juego para ser una ciencia y demasiada ciencia para ser un juego.
    «Táctica es lo que se hace cuando hay algo que hacer, y estrategia es lo que se hace cuando no hay nada que hacer». Savielly Tartakover
    “El mejor jugador de ajedrez del mundo no puede llegar a otra cosa que ser simplemente el mejor jugador de ajedrez” E. A. Poe.
    Chernev, escritor y maestro de ajedrez
    Del ajedrez se ha dicho que la vida no es lo suficientemente larga para él. Pero eso es culpa de la vida, no del ajedrez.
    “Elegimos todo lo que somos, y somos eso que elegimos” J. P. Sartre
    “He llegado a la conclusión personal de que mientras que todos los artistas no son jugadores de ajedrez, todos los jugadores de ajedrez sí que son artistas.”Marcel Duchamp
    “Muchos se han convertido en Maestros de Ajedrez, nadie se ha convertido en el Maestro del Ajedrez”S. Tarrasch
    “Un mal plan es mejor que no tener ningún plan”(Frank Marshall)
    “El ganar no lo es todo… pero el perder es nada” (Mednis)
    “Prefiero perder una partida realmente buena, que ganar una mala”(David Levy)
    Jairo

  4. Catulo 20:39, octubre 30, 2011

    Muy interesante tu artículo sobre la reversibilidad de los aforismos. El problema de la distinción entre máxima y aforismo es que llevamos siglos con un uso no unívoco de los términos que nos ha conducido a una irresoluble contaminación mutua. Pero yo también creo adivinar más un uso perverso o juguetón del lenguaje en los aforismos que no siempre tienen las máximas.
    El mismo Nietzsche, que era filólogo, usaba los aforismos a menudo en un sentido moralizante (por ej: Quien persigue dragones, acaba convirtiéndose él mismo en dragón) aunque paradójicamente defendía que tenemos que tender al superhombre, o sea, aquel que genera él mismo valores morales (!).
    Wilde, en cambio, gusta mucho más de la paradoja y es más juguetón.
    La reversibilidad que tú mencionas permite encontrar aforismos «contrarios» pero los hay que son intrínsecamente paradójicos del estilo «cuanto más estudio, menos sé».