literatura, febrero 24, 2011

El jetan o ajedrez marciano (y 2)

(…)
El juego tiene lugar con veinte piezas negras por parte de un jugador y veinte anaranjadas por parte del contrario y se supone que en su origen representaba una batalla entre la raza negra del Sur y la raza amarilla del Norte. En Marte el tablero suele colocarse de modo que las piezas negras jueguen desde el Sur y las anaranjadas desde el Norte.
Se gana la partida cuando se coloca cualquier pieza en la misma casilla que la princesa contraria o cuando un jefe se apodera del otro.
Queda empatado el juego cuando un jefe es conquistado por cualquier pieza que no sea el jefe contrario o cuando ambos bandos quedan reducidos a tres piezas o menos de igual valor y el juego no se decide en las diez jugadas siguientes, cinco por jugador.
La princesa no puede moverse a una casilla amenazada ni puede apoderarse de las piezas contrarias. Tiene derecho a un movimiento de diez espacios en cualquier momento del juego. Este movimiento se llama la fuga.
Dos piezas no pueden ocupar la misma casilla, exepto en el movimiento final de un juego en que es tomada una princesa.
Cuando un jugador, moviéndose correcta y ordenadamente, coloca una de sus piezas en una casilla ocupada por una pieza contraria, ésta se considera muerta y es retirada del juego.

EXPLICACIÓN DE LOS MOVIMIENTOS. Movimientos rectos significan al Norte, al Sur, al Este o al Oeste; los diagonales, Nordeste, Sudeste, Sudoeste o Noroeste. Un dwar puede moverse tres espacios hacia el Norte o un espacio al Norte y dos al Oeste, o cualquier combinación similar de movimentos rectos, siempre que no se cruce la misma casilla dos veces en una sola jugada. Este ejemplo explica la combinación de los demás movimientos.
El derecho a la primera jugada se puede decidir de cualquier modo que convenga a ambos jugadores; tras la primera partida, el ganador de ésta mueve el primero si así lo prefiere o puede invitar a su contrario a hacer la primera jugada.
ENVITES. Los marcianos realizan esto de varias maneras. Desde luego, el resultado del juego decide a quién pertenece el premio principal; pero también asignan un precio por cada pieza, con arreglo a su importancia, y por cada pieza que pierde un jugador paga a su contrario el precio de aquélla.»

Desde luego, al autor le ha quedado descansada la cabeza…
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2 comentarios

  1. Antonio Gude 16:23, febrero 24, 2011

    bueno, es de chiste. Además, el jetan se jugaba, por lo visto, de dos formas: una en el tablero y otra, en la realidad, persiguiendo a esos de las plumas… En fin…

  2. luis 15:21, febrero 24, 2011

    Esto me recuerda vagamente a la variante capablanesca del ajedrez, que el maestro cubano propuso allá en las primeras décadas del siglo pasado….¡¡qué manera de complicar lo complicado!!