Ajedrez, agosto 6, 2019

LUIS MARÍA ECEIZABARRENA In Memoriam

LUIS MARÍA ECEIZABARRENA GABA

 

Por Ricardo Lamarca Barrios

 

1926 – 30 junio 2019

 

Ni más ni menos que Capanegra de Tablero español, Tableero guipuzcoano y un filón de colaboraciones que yo tuve en mi publicación Trebejos. Con él, otro técnico y yo nos sobramos para hacer una revista de ajedrez, si no fuera porque también se necesitan esforzados para el trasiego de muchas resmas de papel…

Eceiza me copiaba partidas, cuadros y matches antiguos y modernos, me traducía del ruso, alemán, inglés, francés y otras lenguas, en sus tiempos libres, en el Hotel Orly de San Sebastián, donde tenía espacio para comer con los cocineros del hotel. Esto, ya con Problemas, que también hacía en Trebejos, lo ha seguido haciendo con Jaque de Leontxo García.

Capanegra es un señor vasco-español exquisito y con una educación fuera de lo normal, pues los libros que dejaba hasta han aparecido en librerías de lance y cuando yo vi uno con su firma me dijo que no tenía importancia, poco menos que lo compre otro y se culive leyéndolo. Lo que ha leído Eceiza es bueno. Él no pierde el tiempo salvo con sus amigos y, jubilado, con su nieto y su perro, que es ganar tiempo para la eternidad.

Este vasco grande fue campeón de Guipúzcoa y jugó el Campeonato de España Postal con los Albareda, Martínez Mocete, Sicilia, Morán y otros, y por sus resultados me da la sensación de que jugaba “al toque” y esto en el ajedrez de laboratorio, o de la “prueba del nueve” que yo digo, es fatal, pues entonces no había ordenadores. A nosotros, al ajedrez histórico y de chascarrillos, nos ha venido muy bien que Eceiza abandonara el postal y el vivo, pues así nos ha contado cosas y yo ensalzo su nombre, sí, como uno de los grandes del juego, él que tanto se molestó en agasajarlos cuando pasaban por San Sebastián, pues para eso era jefe de Wagons Lits. Una vez nos reunimos en Irún Pablo Morán, Esnaola, Máximo López, Álvarez Cela, Eceizay yo para hacer un Diccionario de Ajedrez, pero la comida del Jaizkibel fue tan buena –obsequio Eceiza-Álvarez Cela—que la intención quedó rota por panza llena… Para hacer algo práctico hay que encerrar a pan y agua a los artistas, como hicieron con el músico de la fiel infantería Díaz Giles: lo encerraron, según dicen, en el calabozo. Como era músico, hizo el himno pero no terminó la carrera militar con la promoción de Franco o la abandonó, pues ignoro este detalle.

Sigamos con Luis María. Este hombre generoso, entregado hacia los demás, amante y conocedor de lo mejor del ajedrez que por estar en alemán él conoce bien, es incapaz de pedir y molestar a nadie y estando su mujer tiempo en Madrid muy grave, y él con ella, se lo tragó todo y fue incapaz de decirnos nada. Su mujer falleció y nos quedamos con las ganas de acompañarle en esas jugadas tan importantes de la vida. Se lo perdonamos. Pero no está bien quedarse con la tristeza para uno solo.

Eceizabarrena era peón importante de lo que yo llamaba, en Trebejos, grupo del norte. Mi osadía de publicar cosas de ajedrez, noticias, sin ellos hubiera sido un fracaso. Yo les pagaba con dos revistas y el ofrecimiento de otras más, pero eran generosos y preferían que otros las compraran.

Recordad este nombre o buscadlo en Trebejos, tiradas 300-700 ejemplares: Luis María Eceizabarrena Gaba.

      Con cariño.

 

Ricardo Lamarca Barrios

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