ajedrez, diciembre 10, 2016

Historia del ajedrez (4): primeras referencias escritas

 

Subandhu, Bana, Rudrata

Las características generales de la antigua literatura india no favorecen las investigaciones acerca del origen del ajedrez. La primera literatura en sánscrito de la época Veda, así como la de siglos posteriores, cuando surgen los Brahmanes y los Sutras, tenía un tono marcadamente religioso, con escasas referencias a los juegos. Sólo la literatura posterior, en sánscrito, fue introduciendo gradualmente temas seculares, pero aun así el dominante estilo enrevesado y, al mismo tiempo, conciso de los autores nos deja, como dice Murray, «demasiado a expensas de traductores y comentaristas de las obras. Nuestro conocimiento de los juegos más antiguos de la India es, por tanto, muy vago, y sólo se basa en la comparación de pasajes, todos ellos más o menos oscuros.»

Las primeras alusiones al ajedrez se producen en la literatura sánscrita del siglo VII d.C., y los eruditos han descubierto algunos pasajes en obras de ese período. El valor de los mismos es relativo en cuanto a identificar la naturaleza del juego. En otros casos, el uso del término ashtapada nos permite creer que se trata del ajedrez, pero también es posible que se trate del antiguo juego de dados que, como sabemos, se practicaba sobre el tablero ashtapada.

La primera de estas referencias aparece en el Vasavadatta de Subandhu, un romance en prosa de principios del s. VII, que cuenta la historia de Vasavadatta, la princesa de Ujjayini, y Udayana, Rey de Vatsa. En esta obra, Subandhu describe así la estación de las lluvias:

El tiempo de las lluvias jugaba su partida con las ranas como piezas de ajedrez (nayadyutair) que, color amarillo y verde, como jaspeadas con laca, saltaban sobre las casillas (koshthika) del campo negro.

Esta referencia parece perfectamente identificable, aunque el autor no nombra al ajedrez y la traducción occidental del término nayadyutair se debe a que si se refiriese a un juego de carreras, las piezas se llamarían sari. La imagen del salto sincopado de las ranas como si fuesen piezas lacadas de ajedrez parece acertada y reconocible. Por otra parte, el uso del término koshthika también es revelador, porque significa, literalmente, almacén o granero y es afín a koshthagara. Para comprender estas imágenes, algunos historiadores han asumido que el tablero de ajedrez era escaqueado, pero lo cierto es que sólo comenzó a serlo a consecuencia de las influencias europeas.

También Bana vivió en la primera parte del siglo VII, aunque es algo posterior a Subandhu. Hay un pasaje en el Harshacharita, primer romance histórico de la literatura india, en el que uno de los relatos es una crónica de Sriharsha, Rey de Kanyakubja y supremo soberano del norte de la India, entre 606 y 648 d.C., bajo cuyo mecenazgo se escribió la obra. Bana recurre en dicho pasaje a varios juegos de palabras para describir el buen orden del reino:

Bajo este monarca (Sriharsha)… sólo las abejas (shatpada) se pelean para recoger el rocío; los únicos pies cortados son los de la métrica; sólo los ashtapada enseñan las posiciones del chaturanga.

Una de las figuras retóricas empleadas juega con el doble significado de la palabra chaturanga y la mención del juego aclara perfectamente que el término ashtapada se utiliza en su sentido original de tablero, y no como nombre de un juego.

Se ha señalado también otro pasaje de la misma obra, en el que el autor describe a un sabio enfadado:

…frunciendo el ceño, como si hubiese conjurado la presencia de Kala, ensombreció el ashtapada de su frente, como el ornamento de cocodrilo que engalana a las esposas de Yama.

En este caso, algunos eruditos han explicado el ashtapada como chaturanga, pero lo cierto es que no hay una referencia explícita al ajedrez, y el símil podría establecerse entre las arrugas de la frente del sabio y las líneas del tablero.

Hay otros dos pasajes alusivos en el Kadambari, de Bana:

…dados y piezas de ajedrez sólo dejaron casillas vacías.

Chandrapida se dispuso a partir, seguida de las doncellas enviadas para su distracción por la poetisa a las fiestas de Kadambari, músicos de laúd y flautistas, cantantes, jugadores diestros en damos y damas (ashtapada), pintores expertos y recitadores de ingeniosos versos.

Estos fragmentos suscitan dudas en cuanto a que se traten de referencias al ajedrez, pues es posible que, en el primer caso, se trate de un juego de carreras como el pachisi, y en el segundo, podría tratarse del antiguo ashtapada.

Sin embargo, sí hay referencias más precisas, por parte de los poetas de Cahemira (siglo IX). La primera se encuentra en el Haravijaya (Victoria de Siva), escrito por Ratnakara, que menciona a Balabrihaspati, Rey de Cachemira entre 837 y 847, como su mecenas. El pasaje relativo al ajedrez tiene el doble sentido favorito de los últimos poetas sánscritos. En este pasaje describe a Attahasa, uno de los sirvientes de Siva, como alguien que

…continuamente derrotaba al enemigo, a pesar de las cuatro fuerzas de este último, de sus numerosos soldados de infantería, caballos, carros y elefantes, y de sus diestras operaciones en la paz (sdandhi) y en la guerra (vigraha), en alguien a quien nunca abandonaba la derrota (anashta-apadam).

Por la alusión a los cuatro miembros no puede haber dudas de que se refiere al ajedrez, aunque no se emplee la palabra chaturanga.

Otro fragmento es de Rudrata, escritor posterior, que se supone vivió durante el reinado de Sankaravarman (884-903). Al enumerar distintos tipos de estrofas, habla de los versos que tienen forma de:

…rueda, espada, garrote, proa, lanza, tridente y arado, que deben leerse de acuerdo a las casillas del tablero de ajedrez (chaturangapitha), del carro (ratha), del caballo (turaga), del elefante (gaja), etc.

El comentarista Nami (cuya obra se data en 1069) explica chaturangapitha como chaturangaphalaka, es decir, tablero de ajedrez.

A continuación, Rudrata expone sus diagramas o rompecabezas métricos y ajedrecísticos, con el posible tour del Caballo, de la Torre y del Elefante en una mitad de tablero, que no plantean mayores dificultades en el caso del turagapadapatha (tour del caballo) o del rathapadapatha (tour del Carro o de la Torre), pero sí en el caso del gajapadapatha (tour del Elefante), que ha creado no pocos quebraderos de cabeza a los expertos, y sobre el que sería prolijo extenderse.

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