literatura, enero 10, 2013

PUERTAS

(Divertimento de jueves)
Abres una puerta y sales a una terraza, en un acantilado, en una casa maravillosa. Es un día luminoso, ante un deslumbrante mar azul. Hay café y bebidas en una mesa.
Abres una puerta y entras en una pequeña sala, en la que hay un solo sillón. Se escucha, lejano, el adagio de Albinoni: el amanecer.
Abres una puerta y sales a un inmenso salón, con lámparas, decoración barroca y numerosa gente disfrazada. Una música muy baja contrasta con el ruido de la gente.
Abres una puerta y sales a una habitación vacía. Entra una fuerte luz por la claraboya.
Abres una puerta y sales, de nuevo, a una habitación vacía. Las ventanas están cerradas y la luz del día es borrosa.
Abres una puerta y sales a un cuarto oscuro. No quieres entrar.
Abres una puerta y hay un muro que tapia la entrada.
Abres una puerta y hay otra puerta. Abres ésta y hay otra y una más. Y otra. Y otra. Vas abriéndolas todas. Pero siempre hay otra puerta más.
Abres una puerta y caes al abismo.
+   .

3 comentarios

  1. reina blanca 10:06, enero 12, 2013

    Colecciono llaves que encuentro me fascina la idea de misterio que las rodea, de donde serán, cuánto tiempo de antigüedad, que esconden. Quizás algún día pueda abrir muchas puertas con ellas… como en su relato.

  2. Antonio Gude 22:17, enero 10, 2013

    Muchas gracias, Jairo. Siempre generoso. Unn abrazo.

  3. Anonymous 21:27, enero 10, 2013

    Saludos,Antonio:
    Cuándo leí el título, pensé que se trataba del poema de Gabriela Mistral, pero al leerlo, descubro que son cómo el día y la noche.
    Feliz inspiración, profundamente filosófica.
    Mi aplauso
    Jairo