ajedrez, septiembre 8, 2011

WHITAKER Y LA SILLA ELÉCTRICA

De Norman Tweed Whitaker (9.4.1890-20.5.1975) ya hemos hablado en este ciberdiario. Sin ser un jugador sobresaliente, en los años veinte era uno de los mejores de EEUU. El profesor Elo, en su libro The Rating of Chessplayers, le concedía un rating de 2420 en 1918 y Chessmetrics considera que en ese año era el 25º jugador del mundo. Tenía que enfrentarse a Marshall en un match por el título de Estados Unidos, pero no se presentó.
Whitaker era abogado y estaba al cargo de una oficina de patentes. Pero no era precisamente un fanático de la ley y a menudo se vio envuelto en casos delictivos. Era muy conocido en los ambientes ajedrecísticos por su doble vertiente de jugador y delincuente. En una visita, por ejemplo, a la redacción de una revista, su director le dijo: «Hola, Norman, acércate una silla eléctrica.»
En 1927 participó en el Campeonato Mundial Amateur de La Haya, sumando 9,5 y consiguiendo uno de los premios.
En 1965 la FIDE le concedió el título de maestro internacional y en 1969 fue portada de la revista norteamericana Chess Life.
Tuvo un inusitado protagonismo en la famosa historia del secuestro del hijo de Charles Lindbergh, el aviador. Reclamó y cobró una recompensa de 100.000 dólares. Pero él no había sido el secuestrador. El bebé apareció luego muerto y Whitaker fue encerrado durante dos años en Alcatraz. Pero de la recompensa ni rastro.
La posición del diagrama no es nada especial, salvo que Whitaker (negras) venció al famoso Isaac Kashdan.

Kashdan-N. Whitaker
Fort Worth 1951
Posición después de 23 g3

Siguió: 23 … Tc1+ 24 Cf1 Dd7!

y las blancas abandonaron. No hay defensa contra 25 … Dh3 y mate.
Inventó el Gambito de su nombre en la Defensa Francesa (1 e4 e6 2 d4 d5 3 Ae3).

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2 comentarios

  1. Antonio Gude 17:45, septiembre 08, 2011

    Como tú dices, Jairo, un verdadero angelito. Y no le fue mal: vivió 85 años, hizo de todo y ganó platita de la buena con sus fechorías… ¡Todo un ejemplo!

  2. Anonymous 17:41, septiembre 08, 2011

    Saludos,Antonio:
    Este “Angelito de Dios”, que como abogado que fue, sabia como violar la ley, fue durante sus 85 años de vida, “Una perita en dulce: ladrón de carros, narcotraficante, estafador y pedófilo” Como visitante asiduo de las prisiones norteamericanas, fue amigo de Al Capone en “Alcatraz” y Alfil malo. Escribió, conjuntamente con Glenn E. Hartleb:”365 finales: uno para cada día del año” y John Hilbert le dedicó su obra:”Lado sombrío: La vida y crímenes de Norman T. Whitaker”
    ¡Alma Bendita!
    Jairo