ajedrez, noviembre 21, 2011

LA APUESTA QUE FISCHER PERDIÓ

Durante la Olimpiada de Lugano (1968), el GM Pal Benko le mostró a Bobby Fischer el problema que sigue, compuesto por él. Benko le advirtió que era difícil y Fischer le dijo que, por difícil que fuera, podía resolverlo en menos de media hora, incluso mediando una apuesta en dólares.

Pal Benko
mate en tres

Solución: 1 Ac4! Re5 (1 … Rf5 2 Df3+ Rg6 3 Df7++, o bien 2 … Re5 3 Df4++) 2 Dd5+Rf6 3 Dg5++.
Obsérvese la gran belleza en la disposición de las piezas, con las cuatro blancas en sus casillas iniciales y desprovisto el tablero de todo material superfluo.
Fischer no logró resolverlo, pero, siempre competitivo, desafió a Benko a descubrir una eventual segunda solución (lo que los problemistas llaman dual, que resta méritos a la composición) durante la noche. Nuevas apuestas y… ¡nuevo fracaso de Bobby! El problema es perfecto y la única solución es 1 Ac4!.
Las composiciones ajedrecísticas son difíciles o muy difíciles y esto es algo que debería estimular a mucha gente a no desmoralizarse si, en algún momento, un problema o un estudio se les resiste. Como vemos ¡hasta los campeones encallan!
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4 comentarios

  1. Anonymous 03:09, noviembre 22, 2011

    BUENO,exelente

  2. Quique 15:42, noviembre 21, 2011

    Muy bueno!

  3. Miguel 12:54, noviembre 21, 2011

    Acabo de encontrarme con su blog, es formidable! Un honor Maestro.

  4. Rey 11:31, noviembre 21, 2011

    Qué bonito planteamiento!