ajedrez, febrero 25, 2012

LA DÉCADA PRODIGIOSA

Este trío (Tal, Spassky y Stein) llegó más allá
de la línea armoniosa Botvinnik-Smyslov,
ampliando las líneas de nuestro conocimiento
del juego, modificando nuestra impresión de
la correlación entre material y calidad de
posición, de situaciones en desequilibrio
material y estratégico, y estos tres maestros
sentaron las bases para la aparición del ajedrez
moderno, ultradinámico (…)
En este trío la intuición jugaba el papel principal.
Fischer reverenciaba las reglas, mientras que
ellos adoraban las excepciones y las paradojas.
GARY KASPAROV
Mis geniales predecesores (v. 3)

La década de los años sesenta la considero prodigiosa por la cantidad de extraordinarias figuras (¡y de extraordinario ajedrez!) que produjo. Recordemos que en los sesenta Botvinnik todavía seguía dando guerra, y más darían aún Keres, Bronstein y Smyslov. Por otro lado, estaba Efim Geller como poderosa figura en plena madurez y Mijail Tal había causado auténtica conmoción con su juego terrorista, polémico, pero enormemente atractivo, proclamándose campeón mundial en 1960.
Tenemos también a Tigran Petrosian, que derrotó al patriarca Botvinnik en 1963, conquistando el máximo título.
Tenemos a Boris Spassky, que sería un digno sucesor y que consiguió la corona al segundo intento (en 1969).
Tenemos a Leonid Stein, un auténtico fenómeno, que ganó los supertorneos de Moscú de 1967 y 1971.
Tenemos a otros grandes jugadores en el apogeo de sus respectivas carreras, como Viktor Korchnoi, Svetozar Gligoric, Lajos Portisch y, especialmente, Bent Larsen.
Y tenemos, por supuesto, a una de las mayores figuras del siglo XX, al legendario Bobby Fischer, que a fines de la década constituía la mayor amenaza imaginable para la apisonadora soviética.
De muchos de ellos hablaremos en este capítulo, fundamentalmente de los jugadores más geniales y dinámicos de la década, a saber, Efim Geller, Mijail Tal, Boris Spassky y Bobby Fischer.
(…)
Geller en pie de guerra
Geller-Portisch, Moscú 1967
Geller-Gligoric, URSS-Mundo, Belgrado 1970
Mijail Tal o el terrorismo institucionalizado
Tal-Tolush, 24º Cto URSS, Moscú 1957
Tal-Panno, Interzonal de Portoroz 1958
Botvinnik-Tal, Campeonato del Mundo (6ª), Moscú 1960
Tal-Letelier, La Habana 1963
Spassky: brillantez y elegancia
Spassky-Reshko, Leningrado 1959
Spassky-Petrosian, Campeonato del Mundo (19ª), Moscú 1969
Larsen-Spassky, URSS-Mundo, Belgrado 1970
Spassky-Fischer, Campeonato del Mundo (19ª), Reykjavik 1972
El monstruo de Brooklyn
Fischer-Larsen, Interzonal de Portoroz 1958
Fischer-Tal, Bled 1961
Fischer-Stein, Interzonal de Sousse 1967
Fischer-Spassky, Campeonato del Mundo (10ª), Reykjavik 1972
El ucraniano imparable
Krogius-Stein, Kiev 1960
Stein-Birbrager, Cto URSS equipos, Moscú 1966
Un halcón al acecho
Lutikov-Tal, 32º Cto URSS, Kiev 1965
Lutikov-Bannik, 28º Cto. URSS, Moscú 1961

Del libro DINAMISMO Y CÁLCULO EN AJEDREZ, A. Gude, Ed. Tutor 2011.
+.

3 comentarios

  1. Antonio Gude 17:48, febrero 25, 2012

    Chesspain. Grandes y maravillosos torneos, y no es cuestión de nostalgia, sino puramente técnica, de aprecio del ajedrez creativo. Esos campeonatos URSS eran durísimos: el que ganaba un año podía ser colista al siguiente. Hay varios casos.

  2. Chesspain 17:45, febrero 25, 2012

    Y Polugaevski o Bronstein… Sin embargo cuando reconstruí las 10 finales de los años 50 del Campeonato Absoluto de la URSS, me di cuenta que los años 50 son la base y el incio de «todo» hasta Karpov, o mejor, hasta el joven Kasparov. Esos 10 torneos me hicieron disfrutar como nunca.

  3. Jorgewic 12:46, febrero 25, 2012

    En efecto, querido amigo. Una de esas curiosas paradojas que tiene la vida : mientras en el campo cinematográfico, musical y literario la década de los 70 fué un auténtico «bluffff» de proporciones cósmicas, en el plano ajedrecístico asistimos a una auténtica «EDAD DE ORO», con mayúsculas. ¿No le da qué pensar este hecho? ¿Eh? ¿Eh?
    Saludos